Caricias
- D.
- 20 ene 2017
- 1 Min. de lectura

Asi como la noche asoma sus brazos y cubre mi ausente silueta, mi sensación de tí
aparece adueñándose de mi tranquilidad.
Ya no permanece la quietud que busca mi mente.
Ya las imágenes proyectadas se disparan sin condutor o sin límite específico y mi batalla ha desfallecido.
Así como tu perfume se pierde llevándose tu recuerdo a lejanas tierras, tus manos y tu mirada se desvanecen en mi mente.
Extenuantes guerras he provocado tratando de evitar tu partida (al menos de mi recuerdo), pero la distancia de tu cuerpo y de tus sentimientos es mucho más fuerte.
Así como tu sonrisa se adentra en mis oidos, a pesar de tu silencio; tu mirada la siento al levantar mi rostro al firmamento, pues sé que en algún punto, al menos en la luna o en las estrellas, tu mirada y la mía se han de encontrar.
Así como tus manos sienten la brisa, las mías procuran lo mismo como una caricia a la distancia, o como un suspiro de kilómetros...
Así como la lluvia se obstina en abrazarte y recorrerte, sentirte..., así mi pensamiento te rodea y te abraza, te recorre, te siente...
Llega pues algún día hasta mi y tropiézate con mi mirada, permíteme conocerte y hablarte.
Dirígete a mi vida y gírala, busca en mi espiral y sumérgete conmigo, en medio de ésta multitud de soledades, te sigo esperando...
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